lunes, 17 de noviembre de 2025

  Dicen que una relación solo funciona si el hombre ama más…

Y por mucho tiempo no lo entendía, hasta que la vida me mostró la diferencia entre amar y hacer sentir amada.
Porque sí, para un hombre importa lo que siente, pero para una mujer importa cómo él la hace sentir.
Él se queda mientras ama.
Ella se queda mientras se siente amada.
Y ahí está la verdad que pocos admiten:
🌹 El amor de una mujer florece con el cuidado que recibe.
No es que ella pida demasiado, solo necesita sentirse elegida, valorada y segura.
Si la haces sentir tranquila, si la proteges emocionalmente, si la haces sentir prioridad… ella no solo se queda, te da el doble.
Una mujer no se apaga cuando deja de amar…
Se apaga cuando deja de sentirse amada.
Cuando ya no la miran igual, cuando el detalle se olvida, cuando la promesa se vuelve rutina.
Y ahí entiendes que el amor no se mide en palabras, sino en cómo la haces sentirse cada día.
💬 Porque mientras el hombre ama con la cabeza…
la mujer ama con el alma. ❤️‍🔥

 Ya no creo.

Ni en los “estaré siempre contigo”,
ni en los “te amo”,
ni en esos “te quiero” pronunciados como si la boca no supiera el peso que cargan.
Ya no creo,
porque aprendí —a fuerza de heridas—
que las palabras a veces son hermosas envolturas
para promesas que nunca llegan a cumplirse.
Descubrí que hay frases que nacen solo para endulzar el momento,
para iluminar un instante,
para darnos un respiro en medio de la soledad,
pero que no tienen raíces,
no tienen sustancia,
no tienen la intención real de permanecer.
Son flores cortadas:
bellas, intensas,
pero destinadas a morir pronto.
Ya no creo…
porque en algún punto entendí que lo que más duele
no es que te mientan,
sino que tú hayas construido una vida entera
sobre palabras que jamás fueron hogar.
Que hayas creído tan profundamente
en alguien que apenas sabía sostener su propio corazón.
Las mentiras del amor son sofisticadas:
llegan disfrazadas de eternidad,
te acarician,
te elevan,
te dan esa sensación absurda y adictiva
de que por fin encontraste tu sitio,
y luego, de golpe, te dejan caer
desde una altura que no pediste.
Porque sí…
cuando las pronuncian los labios correctos
esas mentiras se vuelven droga:
te aceleran el alma como una arritmia maldita,
te quitan la razón,
te vuelven obsesivo,
hambriento de presencia,
sediento de contacto,
de caricias,
de una promesa más,
de una mentira más,
con tal de no sentir el vacío.
Crueles y benditas mentiras…
las mismas que los poetas llaman amor,
quizá porque prefieren embellecer la tragedia
antes que admitir lo que todos sabemos:
que amar duele,
y que no siempre duele bonito.
Ya no creo.
Lo repito como quien repite un mantra,
como quien intenta convencerse
de que ahora es más fuerte,
más sabio,
más cauteloso.
Pero la verdad es otra:
uno no deja de creer porque quiere,
sino porque lo rompieron.
Y aun así,
qué ironía tan humana,
tan frágil,
tan nuestra…
Que si tú vinieras,
si solo te acercaras
y me regalaras esa sonrisa que conozco de memoria,
esa que siempre supo desmontarme las defensas,
probablemente haría lo mismo de siempre:
cerrar los ojos,
mentirme un poquito,
y fingir que te creo cuando digas “te quiero”.
Porque aunque mi boca diga que no,
mi corazón susurra otra cosa:
que me gustaría creer de nuevo,
que ojalá existiera un “para siempre” que no caducara,
que ojalá una palabra bastara para curar lo que rompió otra palabra.
Que ojalá esta incredulidad no fuera escudo,
sino pausa.
No final,
sino descanso.
Sonará triste,
melancólico,
casi inútil…
pero lo confieso:
Ya no creo.
Pero extraño creer.
Extraño la inocencia de confiar,
la paz de entregarse sin miedo,
la torpeza dulce de quien no teme amar.
Y aunque me duela admitirlo,
si tú aparecieras otra vez en mi horizonte,
quizá, solo quizá,
yo también reaparecería en el mundo
de los que aún creen
en las mentiras hermosas
que un día llamamos amor.

jueves, 6 de noviembre de 2025

 A veces me pregunto como sigo de pie.

porque por dentro ya no puedo más.

Pero igual sonrío, trabajo , escucho,

acompaño.

Y nadie nota que estoy en modo 

sobrevivir.

Porque aprendí a no soltar.

A sostener incluso cuando me rompo.

a seguir funcionando aunque no tenga

 energía para sentir.

Y lo peor... es que ya no sé como parar.

Solo sé que si suelto....todo se cae.

Y si sigo así me caigo yo.


domingo, 12 de octubre de 2025

 La vi llorar a escondidas como una niña pequeña, la vi desecha en la cama con el alma llena de grietas y queriendo morir, la vi asustada, sin brillo en los ojos y caminar a oscuras a plena luz del día.

La vi sin ganas de vivir, acomodarse en el sofá sin sentirse cómoda, la vi como se le quebrada la voz cuando decía " ya no puedo más " y como la mordía el miedo en silencio y sin piedad.
La vi llena de dolor, vacía de esperanza, y hilar un vestido de lágrimas.
La vi perdida entre tinieblas y rezar cada noche hasta quedarse dormida.
La vi tropezar mil veces con el pánico, al temor perseguirla de puntillas, empaparse de frío las entrañas y cubrirse cada una de sus heridas .
Pero nunca la vi rendirse, aunque aún no sé de donde sacó las fuerzas que no tenía.
Hoy la vi en el espejo, se reconoció en el y le dije:
¡Bienvenida a casa !
¡Bienvenida a la vida!
Delia Parro.
Título: Valiente.
Dedicado: A todas las personas que están pasando o hayan pasado por una depresión o ansiedad.
Respetar autoría .

miércoles, 1 de octubre de 2025

 Lo que haces ebrio, lo pensaste sobrio; el alcohol cambia tu valentía no tus valores.

 Soy esa… que a sus cincuenta y tantos años que lleva encima, no le importa la opinión de otros.

Ella ama cada estría de su cuerpo y la flacidez que dejaron en su vientre los seres que más ama, ella de los pechos no tan firmes y la de la piel medio cansada, esa que en los ojos lleva ya las marcas de tantas risas y de tantas lágrimas, soy esa con el invierno asomándose por su cabello, la mirada siempre triste, pero con la sonrisa siempre puesta, soy esa niña que parece mujer y una mujer intensa...
Soy esa, que conoce de mentiras y fracasos, de decepciones y dolor.
Soy esa que ha sido maltratada, pero sigo siendo esa que confía y cree en el amor.
Soy esa a la que le han roto sus alas y ha tenido que aprender a repararlas.
Soy esa que conoce de alegrías y tristezas, de amor y desamor, de caídas y lo duro que puede ser levantarse y seguir.
Soy esa, de las heridas mal cicatrizadas, la del dolor en el alma, la del perdón colgado en la orilla de los labios, soy la que no se rinde, la que no se apaga, la que se aferra.
Soy esa, la que ama y sin ninguna razón por completo se entrega...
Soy esa, de las manías absurdas, y el caos en la cabeza, la que tiene infinidad de miedos.
Soy esa, la de las caricias con sabor a otoño y la de los besos con olor a café.
Esa soy yo…

sábado, 20 de septiembre de 2025

" Lo manejaste muy bien". No , no lo hice.

Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio;

me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor

que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví,

porque no tenía otra opción.

lunes, 1 de septiembre de 2025

 No eras fría… te apagaron.

No eras indiferente…
Eras de las que entregaban todo sin medida.
De las que escribían para saber si ya había comido,
de las que preparaban sorpresas aunque el cansancio pesara,
de las que lloraban en silencio cuando sentían que el amor se quebraba.
Tú creías en la magia de los detalles, en la complicidad, en los abrazos que lo curan todo.
Pero él llegó… y te fue apagando despacio.
Te dejó hablando sola.
Te cambió por cualquier excusa.
Te ignoró cuando más lo necesitabas.
Te hizo sentir exagerada, demasiado intensa, demasiado tú.
Y sin darte cuenta, comenzaste a guardar el corazón.
Ya no preguntas si comió.
Ya no preparas sorpresas.
Ya no insistes.
No porque hayas dejado de amar,
sino porque entendiste que nadie puede sostener una historia sola.
Hoy muchos te llaman “fría”.
Dicen que ya no eres la misma.
Pero nadie cuenta cómo te rompieron.
Nadie habla de las lágrimas que escondiste,
de las palabras que te tragaste para no discutir,
de las veces que sonreíste cuando por dentro te desmoronabas.
Tú no eras así.
Te hicieron así.
Porque diste demasiado… a alguien que no supo cuidar.
Pero escucha bien:
Dios sí vio tus lágrimas.
Dios sí escuchó tus silencios.
Y Él nunca llega tarde.
A veces permite que algo se apague…
para encenderlo otra vez, pero en el lugar correcto.
No temas si ya no eres la de antes.
Tal vez ahora eres la mujer que al fin entendió
que no merece migajas,
que no tiene que rogar,
que no debe esperar cambios que nunca llegan.
Mereces un amor que no duela,
que no te confunda,
que no te apague.
Y cuando llegue…
no tendrás que insistir.
Porque lo que es tuyo, no te destruye.
Te ilumina.
✍️ Desde el Corazón

martes, 12 de agosto de 2025

 NO ME HE IDO.

Bien cerca estoy... en algún lugar estoy.
No puedes tocarme así como no se puede tocar el amor... pero sí puedes sentirlo.
No, no estoy entre la tierra.
Estoy en la sonrisa de tu recuerdo.
Estoy en el silencio de tu suspiro.
Estoy en la carita de quien ha nacido.
¿Escuchas el eco que se produce cuando ríes?
Esa soy yo.
Estoy, créeme que estoy.
No tan lejos, no me busques tan lejos.
Estoy cerca, bien cerca, a tu lado.
Te sostengo cada vez que quieres caer.
Te acaricio cada vez que comienza a doler.
Yo sé que me sientes, yo te conozco, yo te veo, no es locura. Estoy aquí, cerca bien cerca.
No se puede separar lo que se lleva en el corazón. No se puede matar un sentimiento.
Te cuido, te protejo, te acompaño. No te he dejado, tan solo me adelanté un poco en el paso y volveremos a estar juntos.
¿Cuándo nos reencontraremos? Sólo la vida lo sabe. Mientras tanto estaré aquí, a tu lado, cerca, bien cerca... hasta el último día de tu vida...Confía!!!
Solo muere quién es olvidado!!

viernes, 1 de agosto de 2025

 A mis hijos cuando falte:

 Os hago falta pero me he ido.....no queriendo....pero nadie es eterno. Sabed que mi cuerpo se va pero mi esencia se queda  en cada uno de vosotros. Si alguna vez mi ausencia duele tanto que haga insufrible la vida , recordar que me hallaréis en el cielo ....si la segunda estrella a la derecha  .. allí velaré por vuestros sueños y los de los vuestros. Allí donde todo es silencio....allí donde la agonía del dolor se apaga. Allí donde moran los sueños y las hadas, que guiaran siempre vuestro camino. No imagináis cuanto amor me llevo.

viernes, 25 de julio de 2025

 “Te voy a dar un consejo que te ahorrará decepciones y demasiadas lágrimas, y te lo doy por experiencia.

Las personas jamás cambian, y si cambian es sólo temporal, para tratar de estar bien contigo y no porque de verdad les nazca hacerlo, después de un tiempo vuelven a lo mismo. Si una vez te fue infiel y lo perdonaste, esa persona lo volverá hacer. Recuerda que las personas jamás cambian, sólo aprenden a mentir mejor.”

miércoles, 23 de julio de 2025

 Cuando estás con una mujer autónoma, simplemente PROPÓN o HAZLO… porque ella no te lo va a pedir.

Ella siempre ha sido esa persona que todos buscan.
La que seca sus propias lágrimas.
La que encuentra soluciones.
La que sigue adelante sin importar las dificultades.
Está acostumbrada a salir adelante sin depender de nadie.
Por eso, pedir ayuda le resulta raro.
No es por orgullo ni terquedad,
sino porque la vida le enseñó que muchas veces las personas fallan o desaparecen.
Si está a tu lado,
es porque confía en ti.
No le des motivos para arrepentirse de esa confianza.
Actúa sin que te lo tenga que decir.
Acércate cuando notes que está agotada.
Fíjate en los pequeños detalles,
porque aunque no lo exprese, lleva mucho peso encima.
Para ella, el amor genuino no significa “dime qué necesitas”…
sino “ya me encargué de eso.”
Quiérela como si nunca hubiera tenido que soportar todo sola,
porque ya lo ha hecho.
Y está cansada.

lunes, 14 de julio de 2025

 Dime cómo está tu esposa… y te diré quién eres.

Mírala. No me digas nada.Solo mírala.
Mira sus ojos. ¿Brillan o están apagados?
¿Sonríe por amor o sonríe para disimular el dolor?
Dime cómo está tu esposa y no necesitaré saber más de ti.
Porque el rostro de una mujer cuenta la historia del hombre que tiene al lado.
Si está cansada, triste, insegura, con el alma en pedazos…
No es porque la vida fue dura, es porque tú no supiste ser refugio.
La engañaste.
Le mentiste.
La hiciste sentir que no valía nada.
Tal vez nunca levantaste la mano, pero tus palabras fueron cuchillos.
Tu indiferencia, tu falta de apoyo, tus ausencias... también golpean.
Ser hombre no es mandar. No es humillar. No es gritar.
No es tener otra mujer mientras la tuya llora en silencio por las noches.
No es vestirte de familia frente al mundo y desvestirte de compromiso cuando se apagan las luces.
Un verdadero hombre no hace sentir pequeña a la mujer que un día lo eligió con todo el corazón.
Un hombre de verdad no destruye el alma de su compañera. La protege, la honra, la cuida.
Porque sabe que su fuerza no está en dominarla, sino en hacerla sentir amada y segura.
Así que dime… ¿Cómo está tu esposa?
¿Feliz, tranquila, respetada?
¿O triste, desgastada y rota por dentro?
Porque cuando una esposa sufre en silencio, lo que grita es la clase de esposo que tiene..
DERECHOS AL AUTOR!!

jueves, 26 de junio de 2025

 Si otra mujer puede acercarse a tu hombre, el problema es él, no ella... pero ella también tiene un papel en esto.

Su comportamiento lo permite, y ninguna mujer puede interferir a menos que él lo permita.
Pero una mujer que, sabiendo la situación, se mete en una relación ajena también es responsable.
Una mujer con integridad respeta los límites y no se convierte en cómplice de una traición.
No compitas con nadie por un hombre que no te valora.
Un buen hombre respetará tus sentimientos, pondrá límites claros y será fiel porque entiende el dolor que provoca una traición.
Y al mismo tiempo, una buena mujer se aleja de lo que lastima a otras, porque sabe que su valor no depende de destruir a alguien más.
Tú no eres responsable de arreglar a un hombre infiel,
y tampoco es tu tarea corregir a una mujer sin amor propio.
No puedes retener a alguien solo con tu amor; un hombre que te respeta, se queda por decisión propia.
De la misma forma, una mujer que se respeta no acepta ser parte del caos de otra relación.
Deja de luchar por alguien que no vale tu tiempo.
El verdadero problema es un hombre sin respeto y una mujer sin dignidad. Ambos tienen la culpa.
Si alguien puede “quitártelo”, déjalo ir.
Los hombres de verdad, los leales y genuinos, no se dejan quitar.
Y las mujeres reales no persiguen lo que no les pertenece.
Tú mereces paz, amor y una pareja que te valore.
Nunca te conformes con menos.
Recuerda esto: tu valor no depende del comportamiento de otros.
Mantén la cabeza en alto, reconoce tu valía y jamás pongas en juego tu dignidad por un hombre que no sabe lo que tiene o por una mujer que no sabe lo que es.
La persona correcta te elegirá, te honrará y será un apoyo en tu vida, no una fuente de dolor.
Y la mujer correcta nunca se pondrá en tu contra… estará contigo.

jueves, 19 de junio de 2025

 "No hay desgaste más brutal —mental y emocional— que entregarse por completo a vínculos que nunca supieron dar abrigo. Y no, no es un reclamo. No estoy buscando culpables. Al final, fue decisión mía: fui yo quien eligió quedarse, quien esperó demasiado, quien dio más de lo que debía. Nadie tiene la obligación de querer igual, de quedarse, de entenderte. Eso lo sé. Aun así… que lo haya elegido no significa que no duela."

 CUANDO UNA MUJER SE RINDE.

Cuando una mujer se preocupa por ti constantemente, no es por costumbre ni por obligación.
Es porque realmente quiere que la relación funcione, porque aún cree en lo que tienen.
Cuando se enoja pero no dice nada, no es porque no tenga palabras… es porque espera que tú solo te des cuenta de lo que hiciste mal.
Cuando deja su orgullo a un lado, valora eso. No lo hace por cualquiera. Lo hace porque todavía cree que tú lo vales.
Si es dulce contigo todo el tiempo, no lo veas como debilidad. Solo quiere sentirse amada, cuidada, y saber que tú también estás ahí para ella.
Si es celosa, es porque tiene miedo de perderte. Porque le importas más de lo que dice.
Si te reclama o te insiste por cosas pequeñas, no es para molestarte. Es porque te ama, y no quiere que su lugar en tu vida lo ocupe otra persona.
Pero cuando una mujer empieza a sentirse ignorada, poco valorada o tomada por hecho… cambia.
Y cuando una mujer se cansa, se rinde en silencio. Ya no discute. Ya no insiste. Ya no pelea.
Y cuando eso pasa… es serio.
UnPorque cuando una mujer dice “ya no puedo más”, es porque ya lo intentó todo.
Y aunque te siga amando, se va.
No importa cuánto la ames tú.
No importa cuántas veces le pidas perdón.
Cuando una mujer se da cuenta de lo que vale… no vuelve atrás. ❤️

viernes, 13 de junio de 2025

 Nunca hagas que tu pareja dude del lugar que ocupa en tu vida.

Si la persona que amas tiene que adivinar dónde está parada contigo, ya le estás fallando.
El respeto no está solo en las palabras bonitas…
Está en las decisiones que tomas cuando no te están viendo.
Está en los mensajes que decides no responder.
En las invitaciones que eliges rechazar.
En la honestidad que mantienes, incluso cuando es incómoda.
No puedes decir que amas a alguien y aún así ocultar partes de tu vida.
Si tu teléfono necesita una contraseña que no puede saber,
si tienes “amistades” que no se pueden cuestionar,
si haces cosas que no te gustaría que descubriera…
no estás siendo leal, estás siendo egoísta.
Una relación construida sobre medias verdades y secretos
es una muerte lenta disfrazada.
Y cada vez que dejas que tu ego, tus impulsos o el miedo al conflicto ganen,
le estás enseñando que su corazón está más seguro lejos de ti.
La transparencia no es solo un detalle…
es una necesidad.
Si realmente amas a alguien,
no le das razones para dudar.
Le das paz.
Porque cuando el amor es real,
nada debería ser un secreto.
Ni tu tiempo.
Ni tus palabras.
Ni tu lealtad.
Así que antes de decir que estás “comprometido”,
pregúntate honestamente…
¿Estás construyendo un hogar con esa persona?
¿O solo estás creando un escondite para tu culpa?

jueves, 12 de junio de 2025

 El dolor que causaste nunca se va a ir.

No porque quiera aferrarme a él, sino porque hay heridas que van más allá de lo que las palabras pueden explicar.
No fue solo un momento de dolor; fue un cambio en cómo veo el mundo… en cómo me veo a mí misma.
Me quitaste algo. Tal vez fue la confianza. Tal vez la inocencia. O simplemente la paz de sentirme segura.
Y ese tipo de daño… no desaparece con el tiempo.
He intentado sanar.
He intentado fingir que estoy bien, sonreír como si nada, repetirme que no fue tan grave como lo sentí.
Pero en las noches, en el silencio, todo vuelve.
Los recuerdos, la confusión, ese vacío en el pecho que nunca se va del todo.
Tal vez tú ya seguiste con tu vida. Tal vez lo olvidaste, o te convenciste de que no fue para tanto.
Pero yo… cada vez que miro hacia atrás, recuerdo cómo tus palabras cortaron.
Cómo tus actos me hicieron dudar de mi valor.
Y cómo tu silencio gritó más fuerte que cualquier cosa que hayas dicho.
Te volviste parte de mi historia, no porque yo lo haya elegido…
sino porque entraste a la fuerza y dejaste tu marca.
No te odio.
Eso sería más fácil.
Lo que siento es más pesado: decepción, duelo, una tristeza que no sé cómo explicar.
Quise creer en lo bueno que había en ti. En lo nuestro.
Pero ahora solo me quedan preguntas sin respuesta y un vacío que ningún perdón podría llenar.
Así que no… el dolor que causaste no se va a ir.
Tal vez aprenda a vivir con él.
Tal vez crezca alrededor de la herida.
Pero siempre va a estar ahí.
Callado. Constante. Y real.

  Dicen que una relación solo funciona si el hombre ama más… Y por mucho tiempo no lo entendía, hasta que la vida me mostró la diferencia e...